Un mismo cuestionario para conocer a tres ilustradores fuera de serie con los que hemos tenido el placer de trabajar en A Fin de Cuentos. De estilos muy diferentes. De formación y gustos heterogéneos. Y con obras complejas en continuo crecimiento. 

Hoy, Flavia Zorrilla (Ciudad de México, 1985).

Aventuras y desventuras de los alimentos que cambiaron el mundo, 2017 / 2ª edición 2019

«Para mí lo maravilloso de la ilustración es que en general se trata de una expresión artística accesible en muchos niveles; la puedes encontrar y disfrutar en todas partes, desde libros, telas, ropa y tatuajes, hasta en una animación en tu celular, incluso en la publicidad.»

 

¿Por qué entre todas las profesiones del mundo elegiste la de ilustradora?

En México no existe la carrera de ilustración como tal, si quieres ser ilustrador tienes que estudiar Diseño Gráfico o Bellas Artes. Así que ni siquiera se me había ocurrido que podía ser ilustradora.

De niña me gustaba dibujar todo el tiempo y leer sobre pintura; mi mamá tenía muchas enciclopedias y me encantaba hojearlas. Sin embargo, cuando tuve que ir a la universidad no quise estudiar Bellas Artes porque asumí que si lo hacía, iba a terminar haciendo instalaciones o arte conceptual y eso no me interesaba.

Primeros dibujos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Mi hermana, que es 11 años mayor que yo, estudió Diseño Gráfico. Se me hacían divertidas sus tareas y me la pasaba con ella viendo cómo sacaba fotos, hacía logotipos y carteles o usaba el Photoshop, así que básicamente le copié y estudié lo mismo porque se veía divertido.

Después de graduarme yo pensé que quería dedicarme al branding y al empaque, pero descubrí que eso me aburría. En realidad, lo que yo quería era desarrollar mi estilo como artista y contar historias. Poco a poco y, gracias a Internet, fui conociendo a otros colegas, supe de la existencia de concursos, ferias del libro, me fui interesando cada vez más en el libro-álbum, leí muchos, compré muchos y me fui volviendo parte de ese mundo. Más que elegir la profesión, la encontré en el camino.

2009

El rey del mar, 2010

¿Ha sido un camino fácil? ¿Estuviste a punto de tirar la toalla en alguna ocasión?

Definitivamente no es un camino fácil. La ilustración es mundo muy competitivo y lleno de incertidumbre. Hay muchísima gente muy talentosa y a veces encontrar a alguien que se interese en tu trabajo es complicado. Además tienes que ser muy bien organizado, programar tu trabajo de tal manera que no se te acumule demasiado al mismo tiempo y a la vez ser cauteloso con tus gastos porque a veces los clientes tardan en pagar. Pero no, nunca quise tirar la toalla, la ilustración me apasiona muchísimo y poco a poco he ido encontrando gente interesada en mi trabajo.

 

Mono escritor, 2012

¿Cuál fue el libro que marcó tu carrera?

Definitivamente siento que en mi carrera habrá un antes y un después de mi primer libro como autora e ilustradora. Se llama Gustavo the Shy Ghosty será publicado en 2020 por Walker Books. Durante mucho tiempo había querido escribir mis propios libros y por fin está pasando. Espero que sea el primero de muchos más por venir.

Tazas abuelita, 2013

Pañuelo Hermes

 

¿Cómo afrontas un proyecto nuevo?

Normalmente cuando llega un proyecto nuevo tengo un poco de miedo. Me da ansiedad no sentirme contenta con el resultado y procrastino un poco antes de empezar, pero una vez que comienzo a trabajar, se me olvida el miedo y disfruto mi trabajo muchísimo.

 

¿Eres lenta o rápida, intuitiva o cerebral trabajando?

Supongo que depende. Si me dedico de lleno a un solo proyecto lo puedo terminar muy rápido, pero casi siempre tengo varios proyectos a la vez. También algunos proyectos fluyen mejor que otros.

Creo que la ilustración es un proceso intuitivo y cerebral. Sin intuición, no habría sensibilidad a la hora dibujar, y sin cerebro la ilustración carecería de concepto, y una ilustración sin concepto es sólo un dibujo bonito.

¿Qué te inspira?

Supongo que depende del proyecto. Últimamente mi inspiración para escribir ha venido de cuentos clásicos de hadas y películas de terror, pero en realidad la inspiración puede venir de cualquier parte: de jugar con tu gato, de cocinar un pastel con tu familia, de platicar con tus amigos, de escuchar una canción o leer un artículo científico.

 

Dolce gusto, 2013

Si voy a ilustrar un libro, por ejemplo uno de brujas, escucho podcasts, veo muchísimas pinturas, ilustraciones, series y películas relacionadas con el tema, la cosa es llenarse de un imaginario visual para verterlo en las ilustraciones después. Cuando ilustré el libro de Aventuras y Desventuras de los Alimentos que Cambiaron al Mundo vi muchísimas pinturas e ilustraciones históricas para saber cómo se vestía la gente en distintas épocas y partes del mundo, cómo eran las vasijas y contenedores, edificios, etc. Los detalles son lo que le da vida a una ilustración.

Caperucita Roja, 2015

¿Quién te inspira?, ¿cuáles son tus ilustradores de cabecera?

Mis ilustradores favoritos suelen ser los que también escriben sus libros: Carson Ellis, Jon Klassen, Keith Negley, Isol, Paloma Valdivia, Beatrice Allemagna, Sara Fannelli, Anushka Allepuz, Marta Altés, Tomi Ungerer, Juan Palomino, Estelí Meza… Son muchísimos. Todos ellos tienen estilos muy diferentes pero admiro su capacidad para imaginar historias que me hacen reír, me sorprenden o me ponen a pensar y que además son visualmente hermosas.

Me fascinan además los manuscritos iluminados de la Edad Media, el Art Brut, el arte Naif, la artesanía mexicana y rusa. Amo a Bosch, Brueghel el Viejo, Matisse y Chagall. Me gusta ver mucho cine de terror y obvio me encanta el trabajo de Guillermo del Toro.

Cosas perdidas 2015

¿Es posible no tener un estilo reconocible, es decir, intentar cambiar tanto en cada proyecto que tu trabajo resulte siempre nuevo o uno tiene un estilo base que estira, amolda hacia diferentes sitios según el momento?

Desde mi perspectiva, el estilo es algo que va evolucionando con el tiempo, si no evoluciona, significa que no estás aprendiendo cosas nuevas. Más que amoldarse, la ilustración tiene que reflejar lo que el proyecto busca comunicar, por ejemplo yo puedo ilustrar un libro para niños de 3 años o un artículo sobre feminismo para mujeres de 30. El estilo es la forma en la que procesas la información a través del dibujo; el uso del color, la composición, la abstracción. El estilo es «la mano» de cada dibujante y uno no puede escapar de sí mismo.

Sueños, 2015

Fobias, 2017

¿Tienes unas horas del día preferidas para trabajar o te lo tomas como un trabajo de oficina de 8 a 3, por ejemplo?

Normalmente trabajo de 11 am a 8 pm, me gusta tomarme la mañana con calma y me concentro mucho mejor por las tardes.

 

¿Qué haces cuando te atascas?

Normalmente trato de cambiar de proyecto o hacer otra cosas diferente. Lo importante es olvidarse de ese proyecto durante un rato para verlo con ojos frescos y poder saber qué es lo que necesita.

 

Santo remedio, 2017

¿Has hecho libros cuyas historias no te interesaban y/o gustaban?

No, normalmente trato de trabajar en proyectos que me interesan o que me van a ayudar a aprender algo.

 

Tengo la sensación de que un(a) ilustrador(a) una vez acaba una obra la siente menos suya que un escritor, ¿es una sensación equivocada?

Supongo que depende del proyecto. Definitivamente hay textos que he disfrutado muchísimo más ilustrar y a los que siento que he aportado mucho más como artista.

Lev Tolstói, 2017

¿En qué proyecto estás trabajando ahora?

Ahora mismo me encuentro trabajando en una serie de libros de terror para bebés y un libro de brujas. Todos esos proyectos los estoy escribiendo yo misma y los disfruto muchísimo.

 

¿Qué te gustaría hacer y todavía no has hecho?

Me encantaría dar clases de ilustración o taller de diseño en alguna universidad. También me gustaría muchísimo hacer un doctorado, me interesa reflexionar sobre mi trabajo como artista y el proceso creativo.

Rapunkcel, 2018

¿Qué es lo que más te emociona de tu trabajo?

Me emociona mucho que pronto voy a poder ver, por primera vez uno de mis libros como autora publicado por lo menos en dos idiomas. Me emociona mucho pensar que mi trabajo pueda dejar un poquito de felicidad en otras personas.

Una imagen de la ilustradora y escritora mexicana.

La ilustradora y escritora mexicana con algunos de los bocetos de su último libro publicado, Gustavo, the shy ghosty.