Nuestros ilustradores. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Kristian Eskild Jensen, Nicolás Aznárez, Cinta Arribas, Jacobo Muñiz, Ariel Abadi, Mauri Kunnas, Flavia Zorrilla y Enrique Heras

 

Hoy, hace tres años, salió a la calle nuestro primer libro, Aventuras y desventuras de los alimentos que cambiaron el mundo. ¡Extraño momento para celebrar un cumpleaños! Lo que podía haber sido euforia por nuestros primeros tres años, se ha convertido en incertidumbre. ¿Llegaremos a nuestro cuarto aniversario?  ¿Quién es capaz de ver que hay más allá de este virus que se ha tragado con hambre bulímica todo lo que hasta ayer formaba parte de nuestra vida?

 

La situación es grave, impredecible y voluble. Y aunque las medidas económicas, oportunas o no, que tome el Gobierno, los gobiernos del mundo, ayuden a hacerla más digerible para unos, otros caerán. Pequeñas empresas culturales como la nuestra, tienen un pie y medio dentro de esa casilla. Pero ¿qué? No, no, no y hasta otras tres veces no al desaliento. Quedan muchos días y meses por delante, mantendremos la esperanza.

Nuestros autores. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Teresa Benéitez, Yvette Delhom, Aina S. Erice, Jon Agiriano, Ariel Abadi y Ellen Holmboe.

 

En estos días de encierro involuntario, en el que la vida se reduce a lo que uno mismo puede hacer solo o en compañía de su familia, me gustaría pensar que muchos han redescubierto el placer de la lectura. Ahora hay tiempo, y mucho, esa excusa que se pone siempre para no leer. La vida ya no es agitada, se ha vuelto tranquila, aunque incierta, y sumergirse en una buena historia, sentado en una buena butaca con una buena luz te deja el ánimo gozoso. Leyendo te evades, viajas, vives otras historias, te relacionas, sufres, gozas, paladeas, descubres, sueñas, conoces, te identificas, odias o compartes.

En resumidas cuentas, que hoy hemos cumplido tres años, tres años en los que nos han pasado muchas cosas buenas, conocido a mucha gente hermosa, establecido buenas relaciones con libreras y libreros, A Fin de Cuentos está en muchísimas bibliotecas, nos han traducido al coreano y al japonés, hemos recibido algún premio, contado con el favor de los lectores en ciertos títulos, nos hemos divertido y emocionado pensando en nuevos libros como los que tenemos ahora tenemos en marcha, y sobre todo, hemos caído rendidas de amor por de este oficio, el más bonito del mundo.

¡Cuidaos mucho! Y gracias por estar ahí.

Nuestros traductores: Uxoa Iñurrieta, Pep Sanz, Luisa Gutierrez y Blanca Ortiz.