Conocer a sus lectores es el deseo de toda editorial. En nuestro caso, que hacemos libros para niños, este conocimiento resulta esencial pues no dejamos de ser adultos interpretando lo que a ellos puede interesarles, causarles admiración, risa, temor o enfado. Por eso nos gusta tanto rodearnos de pequeños lectores, encontrarnos con ellos en bibliotecas o librerías. O que nos escriban a través de las redes sociales.  O que nos escriban sus padres o madres y nos digan lo que el libro les ha parecido.

Por eso, precisamente hoy, que se celebra el Día Escolar de la No-Violencia y de la Paz, nos gusta recordar como uno de esos lectores nos contó el cuento infantil Un rey de quién sabe donde:

«Había una vez un rey llamado Jose. Estaba esperando su nueva piruleta. En el otro reino estaba el rey Victor. Que estaba viendo los cuadros de su familia. Después en el otro otro reino llamado Marcos. Que nunca se afeita. Y había un memueroporserrey y un cualquier cosa menos rey. Hubo una pelea porque alguien había pegado un moco en el sofá. Y perdió Jose que ya no es rey. Los demás reyes siguieron siendo y ahora el memueroporserrey es el yanomemueroporserrey».

Con el deseo  de que no haya nuevas peleas por culpa de mocos en el sofá ( y de tantas y tantas otras cosas…)